Brujas Castellano | Descargar Sabrina Cosas De
Sabrina pensó en Harvey, su novio mortal, que aún no sabía que ella era una bruja. Pensó en las mentiras, en los hechizos de memoria que había lanzado para protegerlo. Pensó en lo cansada que estaba de esconderse.
—Deseo concedido. Pero los espejos nunca mienten del todo… ni regalan nada gratis. Descargar Sabrina Cosas De Brujas Castellano
—Sabrina… la del padre humano. Tienes un deseo pendiente, niña. ¿Qué cambiarías de tu vida? Sabrina pensó en Harvey, su novio mortal, que
—Porque tenía miedo de perderte —respondió, con la voz quebrada. —Deseo concedido
Entonces pasó algo extraño. El hechizo del espejo se rompió por sí solo, no con magia, sino con el peso de la verdad. El espejo del sótano se agrietó de arriba abajo, y Salem, desde la ventana, maulló:
—¡Ahora voy! —respondió, guardando el libro bajo la almohada. Pero justo cuando se levantó, Salem, su gato parlante, saltó sobre la cama con un gesto malicioso.
—Sabrina.
